El sonido de tu voz
Torbellino que explota en lo inesperado
lunes, 18 de octubre de 2021
Te quiero, conmigo.
domingo, 10 de octubre de 2021
Lo desconocía
No sabía que tenía tantas mariposas hasta que comencé a mirarte a los ojos.
No sabía que podía dejar de pensar hasta que tus manos acariciaron las mías.
Y es que siento que quiero verte siempre.
Y es que siento que quiero dormirme en tus brazos, rodeada de tu aroma.
Y es que quiero cantarte todas las canciones del universo.
Quiero que seas tú, siempre tú.
viernes, 20 de agosto de 2021
miércoles, 17 de febrero de 2021
El aviso
La biblioteca cerraba siempre a las 8. Esther estaba siendo devorada por las aventuras del muchacho de la cicatriz. Cuando llegó al salón que le recomendaron el sol apenas estaba sobre su cabeza. Como todos sabían, el tiempo siempre se escapaba de las manos cuando se estaba allí.
Debía regresar temprano a su casa
o no podría volver a la biblioteca, según sus padres.
Ella confiaba plenamente en su
reloj biológico, pues le daba una señal justo en el momento preciso. Se relajó
y se sumergió en su lectura.
Cuando sintió la señal se preparó
para partir.
¿Qué hora es? ¿Qué pasó? La
puerta no cedía ante sus manos. Los altos cristales se teñían de negro y ni un
pequeño ruido se escuchaba a su alrededor; nada más que el ulular de una
lechuza, al igual que en su libro favorito.
Esther siempre se enteraba de
todo, pero nunca sospechó que había pasado por alto el aviso junto a la puerta:
“CUIDADO,
EL
TIEMPO VUELA
SI
EN UN LIBRO INMERSO ESTÁS”
27 de julio de 2017
lunes, 8 de febrero de 2021
Alma
Árboles, cables, postes, concreto, césped, montes, nubes, flores, autos; todo a mi paso. Cada día, las horas se transforman en una vitrina de aquellas cosas. Les veo pasar o más bien, yo paso por ellas. Aprendí a reconocer las horas con la dirección de los rayos del sol. Aprendí a predecir la lluvia que se avecina, con la forma de las nubes. Conozco las voces de muchos pasajeros. Algunos pasan todos los días, otros de vez en cuando. Aunque algunas voces solo las escucho una vez; nunca más se escucharán. Lo sé porque luego los veo pasar a mi lado para despedirse.
No sé cuánto tiempo estaré aquí, ni cuando fue que comenzó. Supongo que para un alma en pena esto podría ser por la eternidad. Una eternidad en el último bus que tomé.
17 de noviembre de 2019
viernes, 5 de febrero de 2021
Abatida desde las raíces
Erguida entre la falsedad
con los pies apresados,
la soledad me encuentra
y todos miran sin verme.
El viento agita mis bordes
mas no puedo moverme.
El deseo que invade mis venas
produce un abismo en mis grietas.
Mi deseo es arrancar
cansada anhelo libertad.
Y estoy aquí sometida,
enterrada sin lealtad.
Cadenas invisibles cuelgan de mis piernas
no las puedo quitar.
De todo lanzan a mis pies
inmundicia, suciedad.
Mírame, por favor
no me dejes morir.
Mis entrañas gritan
alto, fuerte y con dolor.
Soy lo verde,
soy lo suave,
soy aquello que se mueve
con el viento, tambaleante.
Hombre déjame, libérame.
Soy la madre naturaleza
pidiendo compasión
por vez primera.
miércoles, 3 de febrero de 2021
Cerillos
consume todo.
Cambia lo que fuiste, lo que eres.
Así nos consumió
Lento, profundo
Nos resistimos,
luchamos por estar en pie
Quisimos sostenernos
el uno al otro.
Pero caímos, abrasados.
miércoles, 19 de agosto de 2020
La magia de comprar libros usados
Siempre he pensado que comprar libros usados tiene algo de magia. Ver las portadas en colores desgastados, con todo el estilo vintage, y las hojas amarillas ya un poco gruesas, es un verdadero placer para mí.
En el centro de mi ciudad, cada viernes y sábado se ubica una
kombi a vender libros. Además de ser un medio de transporte, tiene la
particularidad de vender libros usados. Llevo años comprando allí, tanto así
que la vendedora siempre me hace descuentos y conversamos sobre lo que hemos
leído, lo que nos gusta y lo que no.
Hoy compré dos libros y uno de ellos traía algunas sorpresas.
"El sabueso de los Baskerville" de Arthur Conan Doyle me
llamaba a gritos: ¡Cómprame! Generalmente se me hace difícil no responder al
llamado de un libro, así que heme aquí; lo compré.
Al hojearlo apareció la fotografía de una anciana, sin nombres ni
fechas.
Tuve curiosidad por ver el nombre del dueño, pero de este no había rastro. Mi sorpresa más grande fue encontrar una pequeña carta. La dedicatoria
del libro al ser regalado.
Sin duda fue un regalo hecho con mucho amor, y de seguro leído con
gran disfrute.
Pero mi pregunta es ¿Por qué estaba en un puesto de libros usados, a la venta? Yo no tendría el valor de deshacerme de un libro regalado. Bueno,
independiente de las circunstancias que lo llevaron a ese lugar, ahora está en
mis manos y no me queda más que imaginar la historia que trae detrás y
disfrutar mi lectura.
Es por eso y muchas más razones que deseo comprar libros usados.
Cada uno lleva magia e historia en su interior, y algún pedacito del dueño
anterior flota entre sus páginas.


