sábado, 25 de agosto de 2018

Una compra antes de volar

Los bordes del pasaporte me clavan en el bolsillo trasero del pantalón. En vuelo se retrasó, lo que se transforma en dos horas más lejos de mi nuevo horizonte. 
Cuando decidí alejarme de ti nunca pensé que terminaría en este aeropuerto, menos aún aquí, en esta entretenida tienda de sombreros. 
Tengo claro que los aeropuertos son un laberinto. Tengo claro que lo que haré es una locura. Y siempre tuve claro que alejarme de ti no funcionaría. 

̶ Señorita, ¿busca algo en particular? 
̶ Sí ¿Tiene un gorro que cubra mi rostro? 

Y allá voy, entre la gente, rogando para que los guardaespaldas de mi padre no me reconozcan. 


02/08/2018 
11:50 pm






*
Taller de escritura N°53 Literautas
Palabras: Pasaporte, horizonte, laberinto.
Reto: Que tenga lugar en una tienda de sombreros.

domingo, 5 de agosto de 2018

Ser aire

Tengo ganas de ser aire
y bailar entre tus pestañas.
Tengo ganas de ser aire,
que me respires y poder estar ahí, en ti.
Tengo ganas de ser aire
y viajar entre tus dedos, acariciar tus mejillas y silbar entre tus dientes.
Tengo ganas de ser aire
y llevarte el murmullo de mi canto, ese canto que una vez te dediqué.
Tengo ganas de ser aire
y pasear entre tu pecho y tu camisa, y moverme al compás de tus latidos.
Tengo ganas de ser aire
y estar en tu nariz, aunque no me veas, como al aire alrededor de ti.

05/08/2018

Susan E. Cáceres

martes, 31 de julio de 2018

Entrevista a un objeto

Hola a todos, me pidieron que hablara sobre lo que sucedía en un día a mi alrededor. Pues aquí les va uno de los tantos días emocionantes de mi vida. Una corta vida, por cierto. 

Aún no me alumbra el sol y escucho esa música tan particular. Se detiene. Ahí está sonando otra vez. Se detiene. Desde mi lugar escucho más música y ella canta. Se mueve de un lado a otro. Hasta que por fin sale. Él ya ha salido de su habitación y va a la pieza que está a mi lado izquierdo. 
Todos se pasean por aquí. Hasta que el lugar queda en silencio. Pasan unas horas. Otra mujer sale de su habitación. Afana por todos lados. Come, canta, cocina. 
Televisión encendida. Esta telenovela está realmente aburrida. Ni los nombres me puedo aprender. Más comida. Televisión. Los perros también quieren comer. ¿Y yo? 
Él vuelve con ella. Una ducha mientras él conversa sobre su día. Ella cena y me mira. Me observa detalladamente. Al parecer lleva días pensando en fotografiarme, antes de que muera, pero aún no lo hace. ¿Alcanzará a hacerlo? Debería, soy demasiado bella. Por eso me tienen aquí, por mi belleza. ¿Qué es más bello que una rosa roja? Es cosa de preguntarle a mi querido Principito. 



31 de julio de 2018

*Este fragmento fue escrito para una actividad en un curso sobre Escritura creativa en el aula: microcuentos.

miércoles, 18 de julio de 2018

Noticia

Nadie creerá la historia que vengo a narrarles hoy. Termina en noticia nacional, para bien o para mal.

Ellos se conocieron desde su creación. Quedaron cautivados con el brillo del otro, sus colores, capacidades y las grandes características que los “ofrecedores” decían a los que iban a visitarlos. Desde sus primeros pensamientos supieron que alguien iría a buscarlos a es lúgubre lugar, lleno de otros como ellos. Sin embargo, al pasar el tiempo, y al estar el uno junto al otro, los sentimientos nacieron. 
Grande fue su sorpresa cuando un matrimonio joven fue por él. Serían separados. A ella no la querían, era demasiado grande para todos. 

Al día siguiente, en todos los medios de comunicación citaban: 

“Dos vehículos se queman al interior de una automotora de Concepción” 



Susan E. Cáceres 

17/07/18


El tiempo

Ya hace más de 1 año
12 meses,
52 semanas,
365 días,
8.760 horas,
525.600 minutos,
31.536.000 segundos
Y billones de suspiros.

martes, 17 de julio de 2018

Respiro


Te me esfumas
pero aún respiro.
Te me escapas de las manos
pero aún siento tus caricias en mi mente.
No busco tu aroma, no lo conozco.
Tu voz cosquillea mi nostalgia.
Tu risa me golpea el estómago
y te siento en cada terminación sensorial.
Como en mis sueños, te siento.
Nuestra casa se desfigura.
Nuestra cama se deshace.

Pero
aún  
respiro

Respiro tu recuerdo,
tu voz,
tu mirada.
Aliento de tu sonrisa,
de tu respiración,
de tus palabras.

Te respiro,
en todo.
Ahí estás tú.

Susan E. Cáceres   30 de abril de 2018 01:42 pm/ 17 de julio de 2018 00:08 am

miércoles, 13 de junio de 2018

El blanco

Mis pies se hunden entre los cristales que invaden el suelo, crujen bajo mis pisadas, como un susurro. La luz me ciega y apenas puedo abrir mis ojos. Siento paredes rugosas a mi alrededor, que van alternando a medida que me muevo. Mi piel se eriza y el roce de la brisa duele. ¿Dónde estoy? 

La última vez que tuve conciencia fue cuando él me arropaba en mi cama. Y ahora un sinfín de sentidos que me ahogan. Hay tanto blanco que me abruma y no logro definir las formas que me rodean. Huele a agua. ¿Has sentido ese olor antes? Mucha agua. 

Todo es silencio. Crish, crish, crish. Son mis pisadas. Nada más. Silencio. 

Quiero volver a mi casa. Escuchar la música de la radio en la habitación contigua. Oler la tartaleta que cocina mamá. Volver a mi cama, llamarlo, sentir su calor, que me arrope de nuevo y ver sus ojos, aunque sea una última vez.

13/06/2018
Susan E. Cáceres


miércoles, 6 de junio de 2018

Reto semana 20: Memorias de unas vacaciones ficticias.


Llevaba mucho tiempo deseando que llegara el verano. Habías prometido que esas vacaciones iríamos a la montaña. Un mes antes reservé la cabaña en el sector del Médano. Dos piezas, un baño, una cocina- comedor.
El día esperado había llegado. Seis de la mañana; había que partir. Nuestro destino se encontraba a unas 2 horas de nuestro hogar. La verdad es que eso era lo de menos. Teníamos la certeza de que sería una de las mejores vacaciones de nuestra vida. De hecho, la primera como marido y mujer.
Durante el trayecto reproducimos la cinta que utilizamos en nuestra boda. Eran nuestras canciones especiales, las favoritas, las de momentos precisos. Mi pasión por la fotografía salió a relucir en el camino. Saqué mi Canon AE-1 y me asomé por la ventana, con casi la mitad de mi cuerpo. Cuidado, cariño- decías cada 2 minutos. Era algo riesgoso, pero no podía perderme las fabulosas escenas que veía frente a mis ojos. Mientras capturaba los árboles, cerros, aves, se escuchaba de fondo Where’s My Love de SYML, un solo de piano que hacía que el momento fuera más especial y que animaba a que mi mente imaginara muchas historias.
Al llegar al lugar, estacionamos el auto, tomamos nuestras maletas y me detuve. Una fotografía para recordar tu cara de asombro al ver las aguas termales situadas frente a nosotros. Teníamos que bajar por varias escaleras y luego cruzar un puente, desde donde se podía apreciar la corriente del caudal bajo nuestros pies. El lugar estaba lleno de familias y muchos niños corrían y jugaban.
Llegamos a nuestra cabaña, donde nos esperaba el dueño. Nos entregó las llaves, nos dio las indicaciones y entramos bajo el techo donde pasaríamos días inolvidables.
La primera noche no dormimos. Disfrutamos de las estrellas, sobre una manta a las faldas del río. Fueron días inolvidables, irrepetibles, de verdad lo digo. Irrepetibles porque fueron nuestras últimas vacaciones juntos.



domingo, 29 de abril de 2018

Reto semana 17: narración en 3ra persona

Su habitación luce desordenada y ella se propone limpiar y reorganizar su biblioteca personal.
Allí está, frente a sus más de 400 libros. Cómo organizar es el dilema. Piensa por un momento y decide separar leídos de no leídos.
Entre polvo, adornos y libros encuentra recuerdos en los tomos, en las páginas, en los títulos e incluso en el tiempo en que leyó algunos ejemplares.
Pero no hay que detenerse, piensa. 
Un día más, un día menos, qué más da.

29/04/2018

domingo, 22 de abril de 2018

Reto semana 16: escritura automática


A veces siento que no puedo llegar y sentarme a escribir. Tengo miedo, miedo de lo que salga de mi mente. Miedo de decir más de lo que quiero que sepan.
Me da terror pensar que alguien sepa cómo es mi mente. Mis pensamientos que se agolpan y vienen de la nada. Que a veces me encuentre pensando en él, que alguien encuentre y lea mis libretas con mi escritura.  Que lean lo que escribía a los 15 años, cuando me enamoré por primera vez, si es que realmente conozco lo que es el amor, claro.
Incluso a veces no sé qué escribir, me siento vacía. Vaciada de las palabras. Cómo un diccionario en blanco que no logra hallar el significado de los sentidos, cosas, recuerdos y tanto que me rodea.
Y prefiero callar. Autocensurar mi voz para no ofender ni herir a nadie.
¿Será que algún día seré quién realmente soy?

Creo que no debería volver a intentar la escritura automática.

21/04/2018
11:03 am